
Las zapatillas de Briones: subí andando y parando, al bajar, más que volar, flotaba cual libélula o mariposa..
La canción del día es El sonido de mi corazón , de los niños mutantes. ¿por qué? Porque el blog es mío. Podría dar otras razones más profundas, pero no me hace falta. Hace casi un año decidí empezar este blog , a horas que ya debería estar durmiendo, y ninguno os quedasteis despiertos para ayudarme. No señor. Asina que ahora, si a alguien no le gusta la canción, se tendrá que joder o aguantar (para que veais que no soy del todo malo y os dejo elegir). De todas formas, como la música que me gusta es tan buena, segur que no os va a molestar. En caso de que desgraciadamente os moleste, recordad: se aplicará lo dicho sólo unas líneas más arriba.
Ahora mismo ya es sábado, 5 de julio, y deben ser como las cuatro de la mañana, tengo que aprovechar el tiempo, porque el domingo volvemos a España. Como algunas personas (bueno, eso de que sean personas está por comprobar) han dejado caer en los comentarios del blog (sí, hay gente que lee el blog y además deja comentarios), parece que fue ayer cuando llegamos aquí, nos conocimos y empezamos a alucinar con la fauna de este país. Entre momentos alucinógenos (muchos) ofrecidos desinteresadamente por la sociedad y sistema americanos, y sobre los que ha girado la mayoría de entradas en el blog, hemos intentado exprimir al máximo este tiempo aquí, y yo creo que lo hemos conseguido. Aunque como siempre, quedan muchas cosas que nos gustaría haber hecho pero que no hemos tenido tiempo…
Esta va a ser,seguramente, la penúltima entrada que voy a colgar en el blog, al menos por ahora, ya que cuando vuelva a Europa imagino que no saldré mucho de mi andamio. Y el andamio, aunque mola, no da mucho tema como para escribir entradas. Ya intentaré buscar algo para escribir y que podais llevar mejor eso de estra sin mi. Siempre os podeis imprimir la cabecera del blog y colgarla en el salón. Si algún día me veis por la calle y me reconoceis, teneis mi aprobación para acercaros y decirme que leíais el blog. Me podeis decir que me admirais pero no me pidais sexo, yo soy como las televisiones de pago: creo en el sexo libre pero no gratuito. Si os encontráis con algun otro de los personajes que han aparecido por aquí, sois libre de pedirles autógrafos, sexo o dinero, les he dado permiso a cada uno para elegir libremente.
Saber que a este blog (o a esta etapa del blog) le quedan solo un par de entradas hace que , a pesar de todas las cosas que os quería contar antes de marcharme, me cueste mucho encontrar las palabras y los temas que me gustaría.
El tramo final de este año está siendo muy diferente a cómo lo había imaginado. Complicado, sin descanso,…pero al mismo tiempo, estos días me han permitido volver a recuperar un optimismo que había perdido hace mucho tiempo.
Es como ayer en el parque natural de Briones. Pese a que aún tengo los brazos el cuello y la cabeza llenos de bultos por las picaduras de los insectos, estar alli fue muy especial para mí. En un sitio donde he estado varias veces a punto de matarme con la bicicleta, volvi a estar contento de estar aquí. Y no me refiero sólo a California, sino a estar vivo y en este planeta. De los otros planetas prefiero no opinar, como no he estado no me parece correcto decir que si tal planeta no mola porque no tiene atmósfera, que si el otro tampoco porque los gases sulfúricos son irrespirables… esas opiniones se las dejo a dios y alos extraterrestres.
En Briones no hay casi nadie, y eso te permite ser tu mismo…y a mí me hacía falta. Me habría quedado sentado en aquel tronco días y días…
Esta noche hemos asistido a la que se supone que es la maxima fiesta en los estados unidos de america: el cuatro de julio, su día nacional. Y decir el día nacional en el país más patriótico (sí, aquí patriótico tiene sentido puramente negativo) del mundo chingón es decir mucho. Y para variar, como todas las demás cosas que conocemos en el resto del mundo de este atajo de elementos que se hacen llamar estadounidenses, es decir, propaganda a través del cine, es bastante cutre en la relidad. De hecho, creo que ha sido la festividad más cutre que he visto desde que estoy aquí. Al lado de lo de esta noche, el desfile del orgullo gay del otro día era un despiporre.
Esperábamos que, al ser una fecha tan señalada (se llama señalada porque se raya con un boli BIC en el calendario de la cocina, no porque la señalen por la calle), para estos tipos, hicieran algo realmente espectacular, pero no fue así. Se juntaron miles de personas en una especie de parque a las afueras de Martínez (una ciudad aquí cerca que creo que llegó a ser la capital de California en su día….¿qué día? Ni zorra idea….), para ver un espectáculo d efuego artificiales. ¿Cómo fueron los fuegos artificiales? Pues los peores que he visto en la vida y con diferencia. De pobres y lentos que eran…. Creo que en las fiestas de cualquier pueblo de España hacen un castillo de fuegos artificiales mucho mejor que este.
La familia de Jóse (que llegaron ayer por la noche) debían estar un poco decepcionados con el no-espectáculo de no-fuegos artificiales, pero que no se vayan quejando porque igual es de las cosas más interesantes que van a aver por aquí.
Bueno, voy a ir cortando ya. Pero antes, me gustaría pedir un favor alo cienes de personas que leen este blog todos lo días, que pusieran un comentario, aunque sea sólo para despedirnos Y además serviría para saber cuantas personas más o menos han estado siguiendo el blog durante estos casi 12 meses, porque hay gente que dice: siempre leo tu blog, y luego les preguntas por alguna cosa en concreto (que no en crocreta, que eso es rebozado) de la última entrada, resulta que nunca la han leído en realidad. Perdona, es que estaba a punto de leer tu maravilllosa entrada y bajó un pterodáctico que se había colgado subrepticiamente de la lámpara del salón y se llevó el monitor de mi ordenador y por eso no pude acabar de leer la entrada…
Pues eso, si no os importa, dejad un comentario (a ver si conseguimos superar el record de quince coentarios).
P.D.: si escuchais voces, decidles a ellas también que dejen comentarios.