el abominable niño de las nieves

aqui se narran las aventuras y desventuras en California de una serie de personajes ficticios a traves de los inocentes ojos de un niño de 6 años que de mayor queria ser el abominable hombre de las nieves

jueves, 3 de julio de 2008

Luis, Juanita y la marcha atrás

Joder, con perdón, pero parece que vamos cerrando la paraeta. Ya sé que hace tiempo que conozco un poco el invento (malo) del calendario y sé que sólo va hacia delante.

Joder, con perdón, un invento de miles de años y aún no lo han creado con marcha atrás. ¿para cuándo un calendario con función rewind...? Si hasta los Ipods y los Seat Ibiza lo tienen. Mira que el calendario ha pasado por diferentes manos: que si sumerios, egipcios, romanos, mayas, manchegos... poderosas civilizaciones todas ellas..... hasta en épocas prehistóricas, controlaban el tema este de las fechas. Fijaos si no en las piedras esas mal puestas de Stonehenge, en Inglaterra. Dicen - porque yo no lo he comprobado-, que marca solsticios, equinoccios, etc etc.
Pero, por muchos avances que hicieron, se les pasó lo de inventar la marcha atrás del calendario. Y por eso se extinguieron. Y se lo merecían. Si hubieran pensado un poco
y hubieran inventado el retrocalendario, cuando hubieran estado a punto de colapsar como civilización, habrían vuelto unos años haciaa atrás y solucionado.



Yo no pido tanto como unos años, con volver unos meses hacia atrás me conformaría.


Si entrarais ahora en casa, os asustariais un poco, porque ahora, esa moqueta que tanto da por culo, la tienes que intuir debajo de todos los trastos que estamos preparando para la vuelta. Ropa y mas ropa, apuntes, cacharros que no recordaba haber comprado (bienvenidos al capitalismo puro y duro), ... al final, la buena cuestión es que en sólo un año te juntas con cienes de kilos de cosas que, de una manera u otra, te tienes que llevar. A lo tonto a lo tonto (y yo de eso tengo bastante), me debo llevar la mitad del estado de California.

Nos acabamos de deshacer del teclado, y con él de sus patas, que hacían la función de patas para la mesa improvisada con un tablero de Ikea que pillamos del contenedor. Hace un par de semanas nos quedamos ya sin sillas y mesa, porque el Joshua las tenía que devolver a su compañera. No fue mayor problema, en lugar de hacer las reuniones aquí, las hacíamos en Juanita (cal clan garabánico). Bueno, de hecho, eso es exactamente igual que antes. Pilar debe expiar su culpa de haberse quedado con la casa más bonita. Además, si vas a casa del clan, puedes pasar el tiempo (nunca mejor dicho) viendo el reloj de Luis. No es un relojito, porque Luis no se anda con mariconadas con relojes (sobre otras no diré nada, para que no se sepa que piensa en mi en la ducha –¿Luigi , te creías que no me ibas a pagar el vacile del otro día?).

Su reloj es del tamaño de una pantalla plana, de esas grandes como las que te anuncian en la autopista que va a haber retención cuando llevas dos horas atascado, en uno de esos atascos que ni un kilo de fibra y bífidus solucionaría. El comité de expertos en pleno se tomó como un objetivo de extrema prioridad el averiguar el por qué coño Luigi se compró ese reloj...
El porqué coño Luis se compró ese reloj continua como el más grande de los misterios por delante de la resurreción de Cristo y de cómo meten el regalo dentro de los kinder sorpresa sin romper, ni el chocolate negro ni el chocolate blanco. Luis juró que se llevaría el secreto a la tumba. Bueno, realmente llegó a decir que se llevaría el secreto y el reloj a la tumba, pero luego recapacitó: no hay manera cristiana de meter ese reloj en una tumba.

Si algún familiar o amigo gallego del clan lee esto, por favor, cuando Luis llegue a España, preguntadle antes que nada por el reloj. Y si algún día tiene güebos de ponerlo en casa, que él asegura que sí, hacedle algun comentario sangrante. No tengais compasión, sabes que el lo haría sin pensárselo.


¿Cómo había llegado hasta aquí? Ah, sí, estaba hablando de Juanita. Para los que no lo sepais, cuando hablamos de Juanita, nos referimos a la casa que está en la calle Juanita, en Walnut Creek. Desde el principio, se convirtió en nuestro cuartel general, donde nos reuníamos a para llorar y para reír. Para comer, y sobre todo para cenar, siempre que ellos cometían la imprudencia de no cerrar la puerta por dentro.

“Vamos a Juanita” se había convertido en nuestro grito de guerra. Si la mesa redonda que tienen en la cocina hablara, os podría contar con pelos y señales lo que ha sido este año para nosotros.
Muchas de la entradas de este blog se gestaron en esa mesa, entre copa y copa de vino (jamas habá tomado tanto vino como este año, curioso dato).

Ahora, también se está desmantelando Juanita, con las mañetas engullendo la vida de un año en forma de capas de camisas igual que se desmonta un circo. Lo bueno es que un circo, cuando se desmonta, va a otro sitio para ofrecer más espectáculo.
Esperemos que la troupe se pueda reunir bastante a menudo a la vuelta a España.


Para el clan, Juanita había llegado a ser agobiante ( es lo que tiene ser marqués, que cuando pasas de vivir en una mansión a una casa más proletaria, pueden haber problemas de sistema operativo, igual que pasó con el Windows 98 al XP).
Pero para nosotros tres, Pilar, Jóse y yo, Juanita era todo lo contrario. Nosotros, que somos ya de per se la alegria de la huerta personificada y con gafas, nos volvíamos más payasos aún – cosas más difíciles se han visto- en su casa. Y volviendo al tema del comer y del beber, la costumbre de Luis de comprar el vino en botellas de dos litros tiene bastante que ver con eso. Como esas botellas se enrancian enseguida (Luis tiene el mismo paladar para el vino que para las cámaras de fotos) o bien nos la acabábamos en ese momento o bien teníamos la obligación de volver al día siguiente. Cualquier excusa es buena para juntarnos y hacer terapia. Cuando a uno no le hacía falta, era al otro. Bueno, a todos menos a mí, que soy muy fuerte y nunca me quejo de nada... ñej ñej ñej


Ellos siempre se quejan de mis bromas de mal gusto y de mi sentido del humor absurdo. En cambio, yo no me quejo de que ellos no sean capaces de apreciarlo. Yo los quiero así, tal y como son, tal y como diosito los trajo al mundo. Aunque a veces me cueste...


Pilar, Luis, Blanca, Víctor – a veces incluso Carlos- y nosotros tres nos hemos pegado a aquel mantel de plástico, no por los restos de comida (ni afirmo ni niego nada a este respecto), como los fideos de la sopa de Pilar. Al principio nos extrañaba cómo, con la mano que tiene para cocinar, se le pegaran tanto los fideos. Luego llegamos, o llegó mi desocupada mente, a la conclusión de que se trataba de algo premeditado: al tener que separar los fideos uno a uno con técnicas de microcirugía, estábamos más tiempo allí con ellos. Pese a haberlo descubierto, nosotros no dijimos nada, al contrario, si un día veíamos que se habían quedado un poco más sueltos, nos las apañábamos para distraer a Pilar del fuego para que se acabaran de pegar.


Esos momentos son una de las principales cosas que me gustaría poder volver a vivir. Eran la calma después de la tempestad, cuando, al hablar con ellos, te dabas cuenta de que este país no te parecía absurdo a ti sólo. Cuando podías soltar todas las incorrecciones que estábamos obligados a callarnos durante el día. Blanca y Víctor han aprendido nuevas groserías y palabras malsonantes en purito español, y ninguna de mi boca. No porque yo no las diga, pero es que la mayor de las groserías, al pasar por mi boca, queda convertidas en la más fina prosa del Siglo de Oro.

Esta agridulce pero enorme experiencia vital (ostia que profundo, tengo que decir alguna grosería para volver a mi nivel medio....¡Culo!¡Albricias!)nos ha madurado y abierto las mentes a todos. No me refiero a mis groserías. Si no que compartir la visión de cada uno, nos enriquecía todos los demás.


Si pudiera volver unos meses atrás me gustaría poder compartir todavía más cosas con cada una de estas personas. Siento que hay muchas cosas que tendríamos que haber sido capaces de hablar mucho antes. Pero nunca es tarde... así que espero que los últimos días u horas que me quedan con algunos de vosotros sean, incluso, mejores.

Retrocediendo en el tiempo, intentaría explicarme un poco mejor, porque sé que a veces puede ser un poco difícil entenderme. Pero no olvideis que mi reino no es de este mundo. Espero que hayais llegado a admirarme profundamente como dios manda. Yo creo que con unos pocos meses más, todos os habríais dado cuenta de lo humilde, simpático, inteligente y atractivo que soy. Sí, aunque no lo creáis, aún hay quien no se ha dado cuenta de lo atractivo que soy. Según el último recuento estadístico, creo que aún queda una persona o como mucho dos que aún no m econsideran irresistible.





El domingo Pilar y yo fuimos al desfile del día del orgullo gay en San Francisco. Se supone que es uno de los más famosos y trangresores del mundo... como siempre, todo lo que aqui es lo más, más bien resulta que es lo más menos. Todo estipulado, organizado, delimitado, medido... hasta conseguir que la transgresión sea casi de manual. Muchas personas y entidades que participaban se supone que pedían la integración y la aceptación de los demás. Pero curiosamente, para pedir la integración, estaban bastante desintegrados. Tenías asociaciones de karatekas gays, de policías gays, de nativos del pacífico gays, de indios gays, de asiáticos gays...

¿Por qué si lo que realmente les preocupa es defender la elección sexual de cada persona andan con tantas diferenciaciones? ¿Es distinto el corazón de un karateka gay que de un asiático gay? ¿Será posible ser karateka, asiático y gay a la vez? También había un club de tenis gay... ¿se podrá ser karateka, asiático, gay y tenista a la vez? La respuesta es no: la Federación Olímpica de Kárate prohíbe claramente en sus estatutos la utilización simultánea de raquetas. De ser gay no dice nada, en parte el kárate consiste en poner a tu adversario cara a Cuenca.

Los americanos, sean gays o no, siempre se separan, incluso, curiosamente, cuando se asocian, es para separarse y diferenciarse de los demás. Si a un gay del pacífico le molesta que le confundan con un gay asiático, ¿por qué tendría que querer un hetero que le confundieran con un gay? No sé, me parece un poco estúpido y contradictorio.
Además los americanos, con su extremo “respeto” y corrección, le llaman el Dia del Orgullo. ¿por qué debería un gay estar orgulloso de serlo? No no me siento especialmente orgullosos de ser hetero. En mi modesta y por lo general malpensada opinión, el problema no no es amar al sexo equivocado, el problema es amar a la persona equivocada. No tengo motivos para sentir orgullo de ser hetero. Simplemente lo soy, porque diosito me hizo así. También me hizo feo, y no estoy especialemnte orgullosos de ello. Y otra cosa, si hay que estar orgulloso, ¿por qué sólo un día al año? El mensaje de fondo parece ser: hoy debo estar orgulloso de ser guei, pero el resto del año me tengo que meter en un agujero. A mí, esto de las conmemoraciones chorra.... los gueis de sanfran son bastante moñas y sosainas. Me quedo hasta con los del Carmen de Valencia (que siempre me han parecido unos pijos del copón).


En los Estados Unidos, la gente siempre busca en qué se diferencia del otro, así tiene una excusa para mantenerse apartado. Me parece muy triste, estar siempre a la defensiva y desconfiando del otro. Por el simple hecho de que no es exactamente como yo. Y pone barreras a su alrededor para evitar que nadie se le acerque. y de ahi que aqui triunfen tanto las pistolas... hay que marcar distancias.

¿y a qué viene el día del Orgullo Gay con Juanita, los calendariios conmarcha atrás y nosostros?
Pues que nosotros hicimos justamente lo contrario: desde el principio intentamos fijarnos en qué nos parecíamos, en qué teníamos en común, e incluso en cosas que, sin parecernos, podíamos llegar a parecernos. ¿Por qué? Porque nunca sabes cómo van a ir las cosas y, lo que hoy le pasa a otro, mañana te puede pasar a ti. Cuando alguien tuvo un problemas, los demás intentaron estar allí. Yo podría haber aplicado la técnica yanqui: ayudar sólo a los maestros valencianos con patillas y con gafas. Y lo mismo podían haber hecho los demás. Al mes de estar aquí, te habrías visto sólo, sin el apoyo de nadie, y habrías preparado las maletas. Es lo que pasó en otros distritos: entre que la adaptación ( y la post adaptación, no nos engañemos) es difícil, y que el programa no está bien parido y la falta de unión en algunos distritos.... mucha gente no acabó el curso en los Usa como había pensado. Si uno intenta enfrentarse sólo, acabará pensando que el problema es suyo y , seguramente, culpa suya. Gente que te ayude a ver las cosas desde fuera es lo que hace relativizar los problemas y seguir adelante. A mi normalmente me gusta ser de esas personas que te ayudan a dar un paso atrás pero para que veas las cosas con perspectiva, pero reconozco que este no ha sido mi mejor año y no he podido animar siempre como me hubiera gustado.


Uno de mis lemas vitales (y últimamente os estoy contando demasiados) es la frase que escribó Newton en una carta, aquello de: si pude ver más lejos es porque subí a hombros de gigantes. Así es como me siento yo: cualquier cosa interesante que haya podido decir este año, es por la gente que he tenido aqui, suyos son los hombros desde los que he mirado este país. No fue algo planeado, porque jamás pensé que algo así pudiera suceder, pero así ha sido.

Esta entrada es un poco atípica: no tiene fotos (que se había convertido en una norma últimamente), no es muy divertida, y me ha costado mucho tiempo escribirla (esto último porque estuve jugando con el superglu y se me ha quedado todos los dedod pegados al culo, asina que ahora tengo que escribir con la nariz, de ahi la lentitud que veis y los mocos en el teclado, que no veis).

Y para rematarlo todo, se me están marchando los apoyos más animales del grupo. Primero fue Jóse (disculpa que no te contestara el email, que sepas que te comprendemos perfectamente y lo del teléfono del otro día, pero es que me pillaste en un momento un poco difícil...) y hoy Luis y Carlos.

La marcha de Luis me ha afectado especialmente. Igual que con Jose, Luigi siempre tiene el comentario dejado caer con mala leche pa’ que tu entres a trapo y acabes diciendo alguna burrada. Y como a mí no me gusta entrar a trapo... Aunque sé que es de Cantabria, estoy seguro de que tiene genes valencianos. corriendo por sus venas. Él es una persona de esas que hace que te des cuenta de que realmente te aprecia. Y a fuerza de que te suelte comentarios de que piensa en tí en la ducha, pues también le acabas cogiendo cariño. Le quería haber escrito una entrada para él más larga, pero es que el mu ladrón me ha robao el corason, jeje. Así que te tendrás que conformar –por ahora- con esto: eres grande Luis, pero que muy grande. Y detrás de un gran hombre, siempre hay una gran.... calima. (no te enfades que sabes que te lo digo sin mala idea. ¿yo, mala idea...? Por dios....!).


Para estar con gente así es para lo que yo pido tener un calendario con marcha atrás. Tampoco creo que pida tanto