En la casa del manzano...
hay un pequeño jardin en la parte trasera. No es un jardin propiamente dicho, es mas bien un pequeño espacio que la separa del vecino (a él lo intuyo, pero no lo veo, porque nos separa una pared de listones vertcales de madera pintados hace mucho tiempo). En ese pequeño patio hay, como no podia ser de otra manera, un pequeño manzano. Tal vez no sea la casa más grande, ni la más bonita, pero tiene un manzano. El manzano. No se trata de un árbol especialmente grande, de hecho, crece casi como un arbusto en un pequeño bancal de tierra que hay detras de la casa, creo que seria la tierra que se quitó al construir la casa. El semi-salvaje y pequeño-arbusto-manzano está repleto, al menos en esta época, de manzanas verdes. Pero lo especial tampoco es que dé manzanas. Lo que realmente lo hace diferente al resto de manzanos es lo que hace con las manzanas: cuando estás cerca las deja caer. Evidentemente, no estoy diciendo que el arbol suelte conscientemente las manzanas cuando estás cerca (la capacidad de decision de un manzanoes bastante limitada). Pero lo que es innnegable es que cuando, en un vecindario con casa hechas todas con molde, con vecinos que parecen llevar una careta, que no se ve ni se oye algo que recuerde a vida, el simple monólogo del manzano se hace agradecer.
Intentando evitar la fruta que cae del manzano, cientos de diminutas hormigas establecen sus rutas comerciales desde el pequeño jardin hacia la casa. El hecho de que la casa esté construida con madera les facilita enormemente el trabajo. Así, mientras algunas exploran los armarios de la cocina, otras dan vueltas por la mesa del salón. Pero no molestan, ni hablan, ni estorban, ni hacen ruido. Repetan mi trabajo con el ordenador y yo las respeto a ellas.
En el cuarto de baño no hay hormigas. Y es curioso, porque es el único sitio de la casa donde no hay moqueta, y a ellas no parece gustarles mucho la moqueta. Alli el suelo es de linóleo. Imita el dibujo de los azulejos... de las paredes. No hay esquinas ni ángulos rectos en el suelo, estan redondeados, como para poder limpiar con mayor facilidad (entonces, ¿por qué el resto de la casa está con moqueta?). el linóleo parece viejo, me recuerda al aspecto que tenian esos vasos de plastico duro en los que bebeiamos de pequeños. Y me pregunto porqué bebiamos en vasos de plástico cuando eramos pequeños...
La moqueta se extiende como una plaga por toda le casa. Estoy seguro de que al principio solo habia en una habitacion, pero la mujer mayor que vivia antes aqui empezó a extender las ésporas de la moqueta con sus zapatilla de estar por casa, y la moqueta acabó adueñandose de todo.
En la calle de la casa del manzano a veces pasa un hombre bastante bajo que camina como un autómata. Los rasgos de su cara aun no se han decidido entre ser sudamericanos o asiáticos. Lleva una bolsa de basura grande en la mano y un bastón con un gancho metálico en la otra. Con el gancho coge los restos de plástico, papel... que quedan en la calle y bajo los coches, y los mete en la bolsa. No sonrie, no habla con nadie, no mira a nadie y estoy seguro que ni le pagan.
Hoy nos hemos ido de la casa del manzano. No era la casa mas grande, ni la más bonita, pero tiene un manzano y , desde que llegué, cuando estaba cansado de buscar coche, apartamento o papeles, era el único lugar al que podia llamar casa.
Intentando evitar la fruta que cae del manzano, cientos de diminutas hormigas establecen sus rutas comerciales desde el pequeño jardin hacia la casa. El hecho de que la casa esté construida con madera les facilita enormemente el trabajo. Así, mientras algunas exploran los armarios de la cocina, otras dan vueltas por la mesa del salón. Pero no molestan, ni hablan, ni estorban, ni hacen ruido. Repetan mi trabajo con el ordenador y yo las respeto a ellas.
En el cuarto de baño no hay hormigas. Y es curioso, porque es el único sitio de la casa donde no hay moqueta, y a ellas no parece gustarles mucho la moqueta. Alli el suelo es de linóleo. Imita el dibujo de los azulejos... de las paredes. No hay esquinas ni ángulos rectos en el suelo, estan redondeados, como para poder limpiar con mayor facilidad (entonces, ¿por qué el resto de la casa está con moqueta?). el linóleo parece viejo, me recuerda al aspecto que tenian esos vasos de plastico duro en los que bebeiamos de pequeños. Y me pregunto porqué bebiamos en vasos de plástico cuando eramos pequeños...
La moqueta se extiende como una plaga por toda le casa. Estoy seguro de que al principio solo habia en una habitacion, pero la mujer mayor que vivia antes aqui empezó a extender las ésporas de la moqueta con sus zapatilla de estar por casa, y la moqueta acabó adueñandose de todo.
En la calle de la casa del manzano a veces pasa un hombre bastante bajo que camina como un autómata. Los rasgos de su cara aun no se han decidido entre ser sudamericanos o asiáticos. Lleva una bolsa de basura grande en la mano y un bastón con un gancho metálico en la otra. Con el gancho coge los restos de plástico, papel... que quedan en la calle y bajo los coches, y los mete en la bolsa. No sonrie, no habla con nadie, no mira a nadie y estoy seguro que ni le pagan.
Hoy nos hemos ido de la casa del manzano. No era la casa mas grande, ni la más bonita, pero tiene un manzano y , desde que llegué, cuando estaba cansado de buscar coche, apartamento o papeles, era el único lugar al que podia llamar casa.
