el abominable niño de las nieves

aqui se narran las aventuras y desventuras en California de una serie de personajes ficticios a traves de los inocentes ojos de un niño de 6 años que de mayor queria ser el abominable hombre de las nieves

sábado, 22 de diciembre de 2007

Al fin, el fin.

Ahora mismo es viernes noche, casi las once cuando empiezo a escribir. Eso equivaldria como a la una y pico en españa y olé. Acabamos de llegar a casa de un concierto en sanfran. tocaban Queens of the Stone Age, tan brutales y potentes como esperaba. Han tocado en la sala Warfield, que mas que una sala propiamente dicha es un teatro, y además de los antiguos ( es de los felices años 20, rollito vodevil). De hecho, como teatro que es, estás sentado (hoy volviamos a estar en el balcon de arriba, como cuando vimos a los New Pornographers) en unas incomodísimas butacas. Y claro, ver a un grupo como los QOTSA, tan powermetaleros ellos, sentado en una butaca de época , es bastante curioso. Y más cuando te ves alrededor a mas de dos mil personas levantadas y sacudiendo las cabezas como posesos... parece un simposio de victimas del diablo (dicho sea de paso, me preocupan mas las victimas de dios, que esas no tienen a quien reclamar). Ahora mismo me acabo de hacer la cena y dudo si abrirme una cerveza...tal vez sea demasiado tarde pero es que es fiesta, coj*nes...

Hoy ha sido el cumpleaños de Luis y nos han invitado (es un eufemismo, nos autoinvitamos solos, ellos ya cuentan con eso y cocinan mas platos sin decirselo). una comida muy rica, si señor, pero a la que le ha faltado un arroz con leche casero de postre. Se lo perdonaré a luis, muy a mi pesar, porque la tarta de manzana que hicieron en su lugar tambien estaba muy buena (casi no parecia de las congeladas, je je ...vaya, son comentarios de estos los que hacen que la gente no me quiera volver a invitar... pero ya sabeis que no es culpa mia, que son las voces de mi cabeza).

Y para variar, ya me estoy desviando del tema del que queria hablar hoy: del final del viaje. Sí , ya sé que hace ya casi un mes del viaje, pero es que desde que dejé de pincharme estoy muuu cansado por la noche pa' escribir. no es que yo no quiera, son de nuevo las voces...

Asina que allá va el último episodio de las vacaciones de thanksgiving'07 por capítulos:


DIA 10 YOSEMITE NO HAY MAS QUE UNA, Y A TI TE ENCONTRÉ EN LA CALLE


Esa noche dormimos en Fresno, en el mismo motel en el que dormimos cuando estuvimos con Vicente. E igual que cuando vino Vicente, nos levantamos pronto para ir hacia Yosemite. Si se puede expresar de alguna manera lo que es Yosemite, a mi solo se me ocurre una: belleza extrema. Hay sitios de los que oirás decir que en primavera son estupendos, de otros dirán que es su lugar preferido en verano... pero Yosemite es increíble en cualquier época del año. Es un lugar inevitable y casi mitico para mucha gente aqui, pero la verdad es que cuando entras, hay algo en ti que se pone en marcha y no dejas de pensar en cuando será la próxima vez que volverás. Hemos estado 2 veces en solo 3 meses y, aún así, no dejo de imaginarme como será ahora mismo, y dentro de dos dos dias, y de dos semanas, y ...

La anterior vez que estuvimos aún era verano. Habia bastante gente, el tiempo acompañaba. Recuerdo que Vicente y yo nos bañamos en un pequeño rio que hay en unos de los valles y el agua estaba, pese al calor, completamente helada. A nuestro alrededor, bosques y mas bosques, inmensas montañas de granito que parecen hechas de una sola pieza y naturaleza que, pese a la explotación, sigue pareciendo virgen.

Ahora ya no era verano. De hecho habia llovido, y, a ratos, tenia que volver a poner en marcha en limpiaparabrisas. Hacia bastante frio, y la humedad iba calando poco a poco incluso dentro del coche. Mientras conducia pensaba en la decepción que se iba a llevar mi hermana al ver Yosemite tan oscura, fria, húmeda, apagada ... poco imaginaba la realidad. Cuando dejas atrás el último pueblo, bueno, el último puñado de casas, te aseguras de llevar el depósito lleno. En lo que tienes por delante, y hay cientos de kilometros de carreteras, caminos y pistas, no encontraras ni una sola gasolinera. Ahora, vuelves a mirar la carretera que te llevara serpenteando hasta el corazon de el Valle. La carretera discurre en su mayor parte paralela al pequeño rio Merced. Cuando lo vi en verano, era un pequeño riachuelo casi seco, ahora, con las ultimas lluvias, lleva un poco mas de caudal. Poco a poco, casi sin darte cuenta, las pequeñas colinas se van haciendo mas altas y se van acercando a la carretera hasta que al final vas conduciendo por una especie de pequeño cañón. Se ven muy pocos coches, y me pregunto si en algun momento nos encontraremos la carretera cortada. Tenemos suerte por ahora. Yo no estoy acostumbrado a los colores del otoño. Para mi, de donde soy, los colores del otoño son los que anuncia el corte inglés... pero aqui es diferente. Los arboles son verdes, pero es que los arboles son tambien castaños, y rojos, y amarillos...y los árboles, las plantas, las piedras, el aire... la tierra, tienen un brillo especial que le dan millones de minúsculas gotitas de agua... me doy cuenta de que me habia equivocado con lo que me iba a encontrar hoy aqui. Yosemite ha puesto sus garras sobre nosotros y ahora ya no nos dejará escapar.





En el coche vamos en silencio. Miramos por las ventanillas. Solo miramos. No decimos nada porque, simplemente, no sabemos qué decir.
Como el dia no parece muy estable en cuanto al tiempo, hace bastante frio y no podemos apurar las horas de luz en alta montaña, decidimos ir primero hacia Glacier Point. Es un mirador que hay en una de las montañas del valle.


La montañita de la derecha mide "sólo" 1600 m desde la punta de arriba hasta los árboles de abajo, la cara plana de arriba que parece cortada con cuchillo tiene "sólo" 600 metros de alto ... y hay locos que las escalan (yo he visto gente ahi arriba)




Es uno de los puntos mas conocidos del parque, y ademas justamente, porque se disfrutan de unas vistas espectaculares del valle y de las montañas. El mirador tiene una especie de balcón en una pared que cae a pico mas de mil metros. Como os podreis imaginar, solo con esa altura ya te quedas sin respiración, pero es que lo que ves desde alli... cuando vuelva a españa, lo que mas voy a echar de menos es poder subir alli con el coche, caminar doscientos metros y sentir que tengo el mundo a mis pies. Pilar y Sole, por sus caras, debian compartir mi fascinación. Sé que en este viaje me estoy poniendo a veces un poco pedante con algunas cosas... pero es que hay sitios que, simplemente, te atrapan.




mirador de 1000 metros, mirón de 1'80 metros


Algunas de las montañas ya tenian nieve, y nos enviaban su aire helado. Por alguna de las paredes de granito de las montañas, caían cascadas de agua de varias decenas de metros y nos enviaban su helada humedad. Nosotros, sin decir nada, nos lo guardamos todo dentro y nos metimos en el coche.

Al bajar fuimos hacia el centro de visitantes, cerca de rio donde nos bañamos la primera vez. En la carretera paramos varias veces. Unas veces por visitantes inesperados...





otras por que de repente vemos paisajes que parecen de otro mundo...



y otras, porque sencillamente, no podiamos dejar de hacer fotos...









Ese dia hicimos mas de 500 fotos, y, al menos yo, con ninguna conseguí capturar ese escalofrio que me produce Yosemite. Es un lugar que a mi, me sobrecoge. Al igual que me pasa en el Gran Cañón, me doy cuenta que son lugares que me demuestran lo pequeño e insignificante que soy. En cuanto a darme cuenta de lo guapo que soy, eso ya me lo hace saber mi mamá.


Hasta aqui llegó la crónica de un viaje increíble para mí. Como dice en los títulos de crédito del dvd del salto, la vida es lo que haces de ella...
Buenas noches.