Las turbulencias del avión, mejor me las ponen para llevar
Ahora mismo estoy escribiendo esto en el aeropuerto de Frankfurt, en unos veinte minutos embarco, y de ahi, se supone que hasta Madrid ya no bajo. Aunque ya veremos, porque con la manía que están cogiendo las aerolíneas de recortar gastos (los precios no, esos los dejan largos), ya veremos si no paran en los Pirineos y nos dicen que , como a partir de ahí es cuesta abajo, que si eso que nos vamos caminando. Para que veais como se está poniendo la cosa de dura, cuando hoy –bueno ayer, que esto de los vuelos transoceánicos desorienta un poco- subí al avión, la azafata me dio la bolsita con los cubiertos de plástico nada más entrar. Le pregunté porqué si aún no me habían dado la comida y ella me dijo que no era para la comida.
-Ves sacando el cuchillo de ahí dentro- me dijo señalándome la bolsita- y vete cortando las piernas, que United Airlines ha decidido que llevar las piernas en el avión es un gasto superfluo. Procura no manchar mucho, que al que limpiaba el avión lo hemos tenido que poner a pilotar.
Aquí en Frankfurt no he podido cumplir con dos de mis tradiciones (para dos que tengo…). No he podido buscar Orión en el cielo nada más llegar, será por que eran las dos y treinta y cuatro minutos de la tarde cuando hemos llegado, y la verdad es que estrellas, más bien pocas. Vamos que las estrellas brillaban… por su ausencia (chiste ingenioso marca de la casa). La segunda es la de besar el suelo. Ahor amismo mi estado de ánimo lo que haría sería cagarse en el suelo. Ya sabeis lo que admiro Alemania, y Europa en general – y lo que repudio los Usa- pero ahora mismo es como me siento. Y es lo que hay.
Ya estamos en el avión, así que enseguida, cuando esto se llene de gente y despeguemos, tendré que cortar. Pero por ahora aún tengo unos minutos. Tengo que aprovechar el tiempo, porque cuando llegue a España no sé cómo voy a estar de disponibilidad y , sobre todo, de ánimos. Ahora, y sé que momentáneamente estoy un poco más enérgico que hace unas pocas horas. Tengo claro que es por la alteración del ritmo de sueño. Mi mente y mi cuerpo están funcionando en frecuencias completamente distintas. La euforia , bueno, tampoco tanto, mental que siento ahora mismo es seguramente producto de la destrucción de neuronas en mi celebro. Bueno, mirándolo por el l ado positivo, al menos no me he tenido que tomar nada. Me parece qe esto se va a empezar a mover y que los azafatos/azafatas van a empezr a soltar aquello de que por nuestra seguirdad nos recomiendan que, durante el vuelo, permanezcamos en el interior del avión.
Corto.
Ya estamos por aquí arriba, y espero que la gente (ahora mismo francesa) que está debajo, no nos pueda ver las bragas. ¿A qué se debe este comentario de dudoso gusto?
Al subidón de azúcar momentáneo producido por una lata de cocacola.m Aunque la lata sea, para demostrar que viajamos en un avion español, de tamaño mini. Está claro que ya no estamos en los estados unidos…
Así que voy a intentar aprovechar los últimos segundos de euforia glucosiforme y los últimos hilillos de vida de la bateria del portátil..
Ayer , o hoy, que ya ni lo sé ni me importa, intentaba ir lo mas rápido que podía entre el saturado tráfico de entrada a San Francisco (por cierto, Jóse, muchas gracias por toda tu ayuda en un día tan “espeso”).
. Cambiaba la camioneta de un carril a otro, serpenteando entre los coches y me cagaba en los putos chinorris que me cerraban el paso. Sé que no es justo (hay tantas cosas que no son justas, ¿no?) pero quería arañar unos minutos al reloj, y a lo inevitable
Ahora, mietras escucho por los auriculares a los niños mutantes cantar aquello de que “…pensabas que todo iba a terminar pero estaba empezando…” intento mirarlo con otros ojos. Y lo de los otros ojos lo digo literalmente: le he sacado los ojos a la hcica que estaba a mi lado. No era intencionado, como los de Spanair nos ponen tan apretados, al ir a abrir la lata de cocacola no he podido evitar sacarle un ojo.. Lo del otro ojo ha sido para hacerla otra vez simétrica. Pero no hay mal que por bien no venga, así deja de leer lo que estoy escribiendo….
Ja ja, teníais que haber visto la cara que ha puesto al leer esto…..ya no molesta!
La que tenía al lado en el avión de antes no me leia el blog, imagino que porque no estaba escribiendo. Se ha limitado a mirar que canciones escuchaba en el ipod. Seguro que ahora ya se sabe de memoria los títulos de todas las canciones de los mutantes, planetas, arctic monkeys y belle and sebastian. Mira por dónde, no le he enseñado las de Lori Meyers (que fallo, ahora me las pondré). Aparte de mirar mi música, ha estado casi tó el viaje pisandome (eso ya no es culpa suya, es de Lufthansa-United Airlines, aunque bueno, la azafata ya me había ofrecido el cuchillo)
Como os comentaba, intento mirar las cosas de una manera positiva (que es como suelo hacer yo aunque no lo demuestre), aunque ahora mismo me cuesta, y bastante. Quiero volver a ver a la familia, a los amigos,… pero aún tengo demasiado fresco todo lo que hemos vivido durante este año, nuestro triunfo final contra el sistema, todo lo que hemos compartido… como para olvidarlo. Han sido cosas que me han dado fuerzas para mirar adelante cuando las cosas no iban bien. Y evidentemente, en esta complicada ecuación,no hay que olvidar el importante factor del egoismo (o supervivencia) personal: el no volver también significa huir de los problemas que esperan. Sinceramente, no sé como voy a reaccionar estos días. Los que vayais a pasar por el mal trago de tener que aguantarme, estos días, espero que me podais disculpar, o en caso de que no me podais disculpar, que os cagueis en mis muelas de la manera menos evidente posible….
El portátil está a punto de decir que, igual que California, cierra la paraeta, así que voy a desconectar para tener un peaso de electricidá guardado por si me hiciera falta luego.
Luego continuaré.
Bueno, cuelga tú…
No, no, cuelga tú…
Enga! Tú!
Vaaaale….
Ea,pues corto.
Corto.
Ya estoy en ¿casa?. Ya no sé qué es ni dónde es ¿casa?. Dejemóslo en que estoy en la casa de la cual estoy pagando la hipoteca al banco. Después de salir el domingo por la tarde se Sanfran, llegar aquí el lunes a las cuatro de la mañana (es decir, de lunes a martes), te deja un poco tocado. O bastante…
Corto.
Hola de nuevo, es martes de madrugada, es decir, que ya es miércoles. Mi estado de ánimo es como ayer o, si cabe, peor. Ya os lo dije cuando escribí desde Alemania, no sabía como iba a tomarme estos días. Si os dijera que bien estaría mintiendo más que el expediente académico de George Bush, así que prefiero decir la verdad (últimamente digo demasiado la verdad, no sé si tendrá que ver con aquella inyección que me pusieron el otro día aquellos hombres tan simpáticos del efebeí. Por tanto os seré sincero: si por mi fuera, desaparecería ahora mismo. Ipso facto. Para los que no hableis alemán, "ipso facto" significa “ya , pero que ya mismo”. Asina desaparecería yo ahora mismito. Hoy he hablado por teléfono con Luis, Pilar y Blanca. Con Víctor no, porque estaba golfeando para variar. Ellas también habían llegado bien, y en la aduana no les han pillado los 600 kilos de droga que traían en la maleta, porque tuvieron la precaución de guardarlos entre los calcetines. De todas formas, el alijo no era para ellas, era un encargo de un amigo que dejamos en California (Jorge, que justo antes de llegar Luis, quería convertirse en padre de sus hijos… o más bien en padre de nuevos hijos…).
Cuando he hablado con ellos, me ha tranquilizado mucho oir su voz, y.como siempre, me han dicho que están aquí, para lo que necesite. Ese apoyo incondicional que siempre he sentido por su parte es lo que me hace preguntarme porqué demonios no podemos estar de viaje aún todos juntos. Lo que habría dado por poder alargar el viaje de Alaska…
Bueno, amigos, sé que casi nadie (si es que lo hace alguien) va a leer esta entrada. De todas formas intentaré que no sea la última, porque aún hay algunas cosas que me gustaría contar de los Usa y otros temas. Mañana intentaré colgarla como pueda.
Corto.
¿cómo despedirme hoy?
Intentaré ser positivo, asi que: Uuuuuuuuuummmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!
(porque para mi, el futuro es más rosebud, misterioso e incierto que nunca).
-Ves sacando el cuchillo de ahí dentro- me dijo señalándome la bolsita- y vete cortando las piernas, que United Airlines ha decidido que llevar las piernas en el avión es un gasto superfluo. Procura no manchar mucho, que al que limpiaba el avión lo hemos tenido que poner a pilotar.
Aquí en Frankfurt no he podido cumplir con dos de mis tradiciones (para dos que tengo…). No he podido buscar Orión en el cielo nada más llegar, será por que eran las dos y treinta y cuatro minutos de la tarde cuando hemos llegado, y la verdad es que estrellas, más bien pocas. Vamos que las estrellas brillaban… por su ausencia (chiste ingenioso marca de la casa). La segunda es la de besar el suelo. Ahor amismo mi estado de ánimo lo que haría sería cagarse en el suelo. Ya sabeis lo que admiro Alemania, y Europa en general – y lo que repudio los Usa- pero ahora mismo es como me siento. Y es lo que hay.
Ya estamos en el avión, así que enseguida, cuando esto se llene de gente y despeguemos, tendré que cortar. Pero por ahora aún tengo unos minutos. Tengo que aprovechar el tiempo, porque cuando llegue a España no sé cómo voy a estar de disponibilidad y , sobre todo, de ánimos. Ahora, y sé que momentáneamente estoy un poco más enérgico que hace unas pocas horas. Tengo claro que es por la alteración del ritmo de sueño. Mi mente y mi cuerpo están funcionando en frecuencias completamente distintas. La euforia , bueno, tampoco tanto, mental que siento ahora mismo es seguramente producto de la destrucción de neuronas en mi celebro. Bueno, mirándolo por el l ado positivo, al menos no me he tenido que tomar nada. Me parece qe esto se va a empezar a mover y que los azafatos/azafatas van a empezr a soltar aquello de que por nuestra seguirdad nos recomiendan que, durante el vuelo, permanezcamos en el interior del avión.
Corto.
Ya estamos por aquí arriba, y espero que la gente (ahora mismo francesa) que está debajo, no nos pueda ver las bragas. ¿A qué se debe este comentario de dudoso gusto?
Al subidón de azúcar momentáneo producido por una lata de cocacola.m Aunque la lata sea, para demostrar que viajamos en un avion español, de tamaño mini. Está claro que ya no estamos en los estados unidos…
Así que voy a intentar aprovechar los últimos segundos de euforia glucosiforme y los últimos hilillos de vida de la bateria del portátil..
Ayer , o hoy, que ya ni lo sé ni me importa, intentaba ir lo mas rápido que podía entre el saturado tráfico de entrada a San Francisco (por cierto, Jóse, muchas gracias por toda tu ayuda en un día tan “espeso”).
. Cambiaba la camioneta de un carril a otro, serpenteando entre los coches y me cagaba en los putos chinorris que me cerraban el paso. Sé que no es justo (hay tantas cosas que no son justas, ¿no?) pero quería arañar unos minutos al reloj, y a lo inevitable
Ahora, mietras escucho por los auriculares a los niños mutantes cantar aquello de que “…pensabas que todo iba a terminar pero estaba empezando…” intento mirarlo con otros ojos. Y lo de los otros ojos lo digo literalmente: le he sacado los ojos a la hcica que estaba a mi lado. No era intencionado, como los de Spanair nos ponen tan apretados, al ir a abrir la lata de cocacola no he podido evitar sacarle un ojo.. Lo del otro ojo ha sido para hacerla otra vez simétrica. Pero no hay mal que por bien no venga, así deja de leer lo que estoy escribiendo….
Ja ja, teníais que haber visto la cara que ha puesto al leer esto…..ya no molesta!
La que tenía al lado en el avión de antes no me leia el blog, imagino que porque no estaba escribiendo. Se ha limitado a mirar que canciones escuchaba en el ipod. Seguro que ahora ya se sabe de memoria los títulos de todas las canciones de los mutantes, planetas, arctic monkeys y belle and sebastian. Mira por dónde, no le he enseñado las de Lori Meyers (que fallo, ahora me las pondré). Aparte de mirar mi música, ha estado casi tó el viaje pisandome (eso ya no es culpa suya, es de Lufthansa-United Airlines, aunque bueno, la azafata ya me había ofrecido el cuchillo)
Como os comentaba, intento mirar las cosas de una manera positiva (que es como suelo hacer yo aunque no lo demuestre), aunque ahora mismo me cuesta, y bastante. Quiero volver a ver a la familia, a los amigos,… pero aún tengo demasiado fresco todo lo que hemos vivido durante este año, nuestro triunfo final contra el sistema, todo lo que hemos compartido… como para olvidarlo. Han sido cosas que me han dado fuerzas para mirar adelante cuando las cosas no iban bien. Y evidentemente, en esta complicada ecuación,no hay que olvidar el importante factor del egoismo (o supervivencia) personal: el no volver también significa huir de los problemas que esperan. Sinceramente, no sé como voy a reaccionar estos días. Los que vayais a pasar por el mal trago de tener que aguantarme, estos días, espero que me podais disculpar, o en caso de que no me podais disculpar, que os cagueis en mis muelas de la manera menos evidente posible….
El portátil está a punto de decir que, igual que California, cierra la paraeta, así que voy a desconectar para tener un peaso de electricidá guardado por si me hiciera falta luego.
Luego continuaré.
Bueno, cuelga tú…
No, no, cuelga tú…
Enga! Tú!
Vaaaale….
Ea,pues corto.
Corto.
Ya estoy en ¿casa?. Ya no sé qué es ni dónde es ¿casa?. Dejemóslo en que estoy en la casa de la cual estoy pagando la hipoteca al banco. Después de salir el domingo por la tarde se Sanfran, llegar aquí el lunes a las cuatro de la mañana (es decir, de lunes a martes), te deja un poco tocado. O bastante…
Corto.
Hola de nuevo, es martes de madrugada, es decir, que ya es miércoles. Mi estado de ánimo es como ayer o, si cabe, peor. Ya os lo dije cuando escribí desde Alemania, no sabía como iba a tomarme estos días. Si os dijera que bien estaría mintiendo más que el expediente académico de George Bush, así que prefiero decir la verdad (últimamente digo demasiado la verdad, no sé si tendrá que ver con aquella inyección que me pusieron el otro día aquellos hombres tan simpáticos del efebeí. Por tanto os seré sincero: si por mi fuera, desaparecería ahora mismo. Ipso facto. Para los que no hableis alemán, "ipso facto" significa “ya , pero que ya mismo”. Asina desaparecería yo ahora mismito. Hoy he hablado por teléfono con Luis, Pilar y Blanca. Con Víctor no, porque estaba golfeando para variar. Ellas también habían llegado bien, y en la aduana no les han pillado los 600 kilos de droga que traían en la maleta, porque tuvieron la precaución de guardarlos entre los calcetines. De todas formas, el alijo no era para ellas, era un encargo de un amigo que dejamos en California (Jorge, que justo antes de llegar Luis, quería convertirse en padre de sus hijos… o más bien en padre de nuevos hijos…).
Cuando he hablado con ellos, me ha tranquilizado mucho oir su voz, y.como siempre, me han dicho que están aquí, para lo que necesite. Ese apoyo incondicional que siempre he sentido por su parte es lo que me hace preguntarme porqué demonios no podemos estar de viaje aún todos juntos. Lo que habría dado por poder alargar el viaje de Alaska…
Bueno, amigos, sé que casi nadie (si es que lo hace alguien) va a leer esta entrada. De todas formas intentaré que no sea la última, porque aún hay algunas cosas que me gustaría contar de los Usa y otros temas. Mañana intentaré colgarla como pueda.
Corto.
¿cómo despedirme hoy?
Intentaré ser positivo, asi que: Uuuuuuuuuummmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!
(porque para mi, el futuro es más rosebud, misterioso e incierto que nunca).
