el abominable niño de las nieves

aqui se narran las aventuras y desventuras en California de una serie de personajes ficticios a traves de los inocentes ojos de un niño de 6 años que de mayor queria ser el abominable hombre de las nieves

martes, 15 de julio de 2008

Del karma de un coche y del acento de Los Planetas

Cuando compramos el Renault, hace ya casi siete años, lo pedí tener unos días antes para poder utilizarlo en el viaje que teníamos previsto a Granada. Pero al final no fuimos, porque nuestros amigos nos dejaron tirados (muy simpáticos ellos). Menos mal que al final el coche se retrasó más de lo previsto, porque si no ahora mi flamante tractor tendría una de esas matrículas con una V delante… esas que solo servían para que te rayaran el coche o te parara la guardia civil en cuanto salías de la provincia. Así pues , el Karma de mi coche tenía pendiente un viaje a Granada, y por lo visto el mio también.
Desde que llegué hace una semana y unas pocas horas, he estado en casi todos los lugares que en distintos momentos a lo largo de mi vida, han sido de alguna manera como mi casa (Catarroja, Valencia, Alberic, Guardamar, Canals, Alzira…) y la verdad es que lo único que han conseguido es agobiarme un poco más. Por eso hoy he cogido el coche, una maleta y a rodar. Sin rumbo. Necesitaba alejarme de los lugares y las personas que ahora mismo relaciono con los problemas. No para escaquearme –porque sé que es imposible- sino para intentar ver las cosas desde fuera para poder tomar una decisión.

¿Por qué Granada? Cuando estaba en el coche había pensado Tarifa, pero como salí tan tarde, se me ha hecho de noche por el camino. Mi idea era montar la tienda de campaña en un camping y estar ahí unos días. Ahora mismo no lo tengo tan claro. Igual prefiero estar rodando de un sitio a otro con el coche (como en los viajes en California) aunque eso signifique tirar más de hotel y de tarjeta. No sé si continuaré hacia Tarifa mañana. Me gustaría ir a sitios donde alguna ver quise ir pero que al final no fui. Igual me voy a Marruecos que a Francia, que me quedo por aquí. Ya veremos.

Ahora mismo, de momento, voy a ver si bajo un rato a la calle y me quito el olor a moho que me ha dejado el coche (ayer cuando lo limpié encontré hasta champiñones).
Lo bueno de tirarme unas seis horas conduciendo es que he estado todo el rato escuchando a Los Planetas y seguro que ahora hablo con acento granaino.


Que descanseis.