El hombre miró su reloj,
El hombre miró su reloj. Ya eran casi las nueve. Nadie habia venido todavia. Miró los papeles que habia encima de la mesa. Todo estaba como lo habia dejado el dia anterior antes de irse. Vagabundeó un poco por la exposición. Vio el reflejo de su jefe asomando la cabeza por la puerta, mirándole. Disimulando, se fue de nuevo hacia su mesa. Hizo como que consultaba unos papeles. Miró su reloj. Las nueve y dos minutos. Nadie llamaba. Larry se recostó en la silla, vió que tenia un botón de su camisa hawaiiana despasado y lo abrochó. Suspiró. Seria otro dia más sin vender el coche.
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Imagino que la mayoría de vosotros habrá soñado alguna vez con ser invisible. Seguro que habeis pensado en la innumerables ventajas que presenta. Seguro que incluso algunos habeis pensado como podrias llegar a ser invisibles. Lo que no es tan seguro es que os hallais planteado como dejar de ser invisibles, y lo complicado que puede llegar a ser. Yo, de hecho, jamás me lo habia planteado hasta llegar a América.
Resulta que, no sé por que extraño fenómeno, una vez pasas el control de inmigración en el aeroupuerto, dejas de ser visible, al menos para el sistema. De nada sirven los dificiles años de la adolescencia cuando te planteabas quien eras. Ni todas las fiestas de cupleaños que recuerdas. Por no servir, no sirven ni todas esas identificaciones que trajiste contigo. Vayas donde vayas te dicen que no existes. No puedes tener cuenta del banco, no puedes sacarte el carnet de conducir, dificilmente puedes conseguir una casa... llegas al punto de pellizcarte el brazo para comprobar que realmente existes. Es realmente absurdo y frustrante. Hasta que llega un dia que, finalmente, consigues tu número de la seguridad social (este numero no tiene nada que ver con el homónimo en España). Nada más, y nada menos, que este número te sirve para demostrar que eres una persona. y mágicamente, desde ese mismo momento, vuelves al mundo de las cosas visibles y mundanas. Pero ahora viene lo mejor. Resulta que ahora van y te dicen: este número es el que te va a hacer falta para hacer cualquier cosa...pero no lo debes enseñar.... ¡coño! con lo que me habia costado tener identidad y ahora no puedo decir que existo! En los Estados Unidos hay una psicosis increible con el tema de la identidad. por lo visto hay mucha gente que se dedica a robar la identidad de otras personas. es algo asi como una especie de turismo interpersonal. como si en lugar de comprar un billete para ir a El Cairo o Tombuctú, lo compraras para ir a John, a Thomas o a Manolo. Yo me pregunto si estas personas que suplantan a otras tambien suplantan sus problemas. si es así, buesco a alguien dispuesto a suplantar una miopia y un dolor en la rodilla. Es cuestión de postura vital: yo opino que ya es bastante complicado vivir la vida de uno mismo, como para tener que vivir la de otro.
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Larry volvió a mirar el reloj. Y volvió a pensar en el chico holandés que había ido el dia anterior. Cerró los ojos y recordó las playas holandesas...
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Imagino que la mayoría de vosotros habrá soñado alguna vez con ser invisible. Seguro que habeis pensado en la innumerables ventajas que presenta. Seguro que incluso algunos habeis pensado como podrias llegar a ser invisibles. Lo que no es tan seguro es que os hallais planteado como dejar de ser invisibles, y lo complicado que puede llegar a ser. Yo, de hecho, jamás me lo habia planteado hasta llegar a América.
Resulta que, no sé por que extraño fenómeno, una vez pasas el control de inmigración en el aeroupuerto, dejas de ser visible, al menos para el sistema. De nada sirven los dificiles años de la adolescencia cuando te planteabas quien eras. Ni todas las fiestas de cupleaños que recuerdas. Por no servir, no sirven ni todas esas identificaciones que trajiste contigo. Vayas donde vayas te dicen que no existes. No puedes tener cuenta del banco, no puedes sacarte el carnet de conducir, dificilmente puedes conseguir una casa... llegas al punto de pellizcarte el brazo para comprobar que realmente existes. Es realmente absurdo y frustrante. Hasta que llega un dia que, finalmente, consigues tu número de la seguridad social (este numero no tiene nada que ver con el homónimo en España). Nada más, y nada menos, que este número te sirve para demostrar que eres una persona. y mágicamente, desde ese mismo momento, vuelves al mundo de las cosas visibles y mundanas. Pero ahora viene lo mejor. Resulta que ahora van y te dicen: este número es el que te va a hacer falta para hacer cualquier cosa...pero no lo debes enseñar.... ¡coño! con lo que me habia costado tener identidad y ahora no puedo decir que existo! En los Estados Unidos hay una psicosis increible con el tema de la identidad. por lo visto hay mucha gente que se dedica a robar la identidad de otras personas. es algo asi como una especie de turismo interpersonal. como si en lugar de comprar un billete para ir a El Cairo o Tombuctú, lo compraras para ir a John, a Thomas o a Manolo. Yo me pregunto si estas personas que suplantan a otras tambien suplantan sus problemas. si es así, buesco a alguien dispuesto a suplantar una miopia y un dolor en la rodilla. Es cuestión de postura vital: yo opino que ya es bastante complicado vivir la vida de uno mismo, como para tener que vivir la de otro.
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Larry volvió a mirar el reloj. Y volvió a pensar en el chico holandés que había ido el dia anterior. Cerró los ojos y recordó las playas holandesas...
